A veces creemos que la Red es un espacio que se libera de muchas de las restricciones del mundo fÃsico: se pueden comprar cosas con un clic, se encuentran datos en segundos, se contactan amigos con sólo verlos aparecer en un mensajero instantáneo. Pero a veces nos chocamos con ciertos lÃmites, y no nos gustan nada. Asà que vayan estas palabras para quejarme del bloqueo de Pandora cuando nos conectamos con una IP ubicada desde fuera de Estados Unidos.
Para muchos de nosotros, se trataba de un servicio francamente muy útil. Su funcionamiento era muy simple: definÃamos canales a partir de bandas o canciones, y el sistema se ocupaba, a partir de una clasificación previa hecha por especialistas, de pasar música similar. PodÃamos arrancar de “Soon†de My Bloody Valentine y de ahà pasar por una verdadera catarata de shoegazing de todo tipo.
Pero llegó la ley, las discográficas, y por un tema de derechos de autor y regalÃas, Pandora ahora sólo está accesible para quienes se conecten al servicio desde dentro de Estados Unidos. Y no, no es justo.
Por suerte, Last.Fm tiene un servicio similar ahora, aunque comencé a usarlo la semana pasada y todavÃa no estoy tan seguro de cuán eficiente es en comparación con Pandora.