
Convengamos en un punto: la mayor parte de nosotros es bastante desaprensivo a la hora de almacenar archivos. Basta con que se corrompa un disco duro, un CD o cualquier otro soporte de información, para que muchos de nuestros datos desaparezcan. Por ello, es necesario respaldar la información importante de nuestro disco duro principal en otro dispositivo. Pero con la creciente capacidad de almacenamiento de las PCs y notebooks, es necesario tener dispositivos portátiles con mucho espacio disponible. Y una opción es el Western Digital Passport, que viene en diferentes tamaños. En este caso, vamos a testear el de 250GB, y pondremos el acento, ante todo, en las características que lo hacen muy portable. Por cierto, también hay versiones de 120, 160GBG y de 320GB.
Primer punto a favor: es realmente pequeño, del tamaño de una handheld, delgado y liviano, lo que hace muy simple llevarlo a todos lados. Segundo, no necesita más alimentación eléctrica que la provista por el puerto USB. O sea, no debe ser conectado de manera independiente a la red eléctrica, ni hay necesidad de utilizar un transformador ni cables extra, que siempre ocupan lugar si es necesario llevarlo a todos lados. Tercero, funciona de la misma manera que un pendrive; se conecta al puerto USB, el sistema operativo lo detecta de manera automática, y aparecerá como un nuevo dispositivo de almacenamiento de manera transparente.
Hay dos usos principales que podemos dar a este disco. Por un lado, se pueden crear carpetas en él, de la misma manera en que lo hacemos en el disco duro local de la PC o notebook, y navegarlos desde el explorador de archivos. Pero el uso más interesante es el backup automático, a través de la aplicación WDSync. Su uso es muy simple, ya que viene instalada en el disco. La primera vez que lo iniciemos muy probablemente nos avise de su actualización; es muy recomendable realizarla en la primera conexión para arrancar con software nuevo. Importante: al menos en la primera ocasión que conecten el disco, si usan una notebook se encuentre conectada a la corriente eléctrica, ya que necesita más potencia. A partir de allí, podrán usar el WD con una notebook con batería, sin necesidad de que deba estar conectada a la corriente eléctrica.
El WDSync es muy simple de usar; la primera vez que lo iniciamos, aparecerá un proceso de guía para que marquemos que carpetas y tipo de archivos se replicarán de manera automática en el disco portátil. A partir de allí, cada vez que conectemos el disco, bastará con iniciar el WDsync para arrancar con el proceso de respaldo de datos.
Además del WDsync, el disco incluye software de Google, como el Desktop Search, que nos permitirá buscar de manera muy sencilla en todas las unidades de almacenamiento de nuestra PC o notebook, y de la misma manera en que lo harÃamos en Google. Además, se incluyen Picasa, para el manejo de fotos, y la barra de Google para Internet Explorer.
El WD Passport es un disco que realmente vale la pena para quienes tengan que trabajar en diversos ámbitos. Gracias a que no necesita más alimentación que la brindada por el puerto USB, se lo puede cargar muy fácilmente. Y con 250GB de espacio se puede replicar una enorme cantidad de datos, además de llevar música y videos de un lado a otro sin inconvenientes. Es una excelente alternativa, por ejemplo, para los profesionales que deban cargar grandes archivos, como videos o planos en alta resolución.
Claro que tanta comodidad tiene su costo, ya que el WD Passport 250GB es sensiblemente más caro que otros discos duros portátiles. Para referencia en América Latina, la unidad se comenzó a vender hace poco tiempo en Argentina por alrededor de 320 dólares, mientras que en Estados Unidos se consigue en unos 200 dólares en locales de computación, y por menos de 100 dólares en sitios de subastas en ese país.
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